Nada es más refrescante que una rebanada de sandía dulce y jugosa.

Sin embargo, a la hora de elegirlo, es importante conocer los pequeños secretos que te ayudarán a conseguir el perfecto.
Lugar

Cuando miramos las sandías, inmediatamente nos llaman la atención grandes manchas blancas. Este es un momento natural. La mancha se forma en el lugar que se adhiere al suelo a medida que madura la sandía. Las sandías más maduras tendrán manchas de color amarillo cremoso, a veces incluso de color dorado.
Telaraña

Siempre hay una especie de telaraña en la cáscara de una sandía. Se forma cuando una flor es polinizada por abejas. Cuanto mejor se polinice la sandía, más dulce será la baya.
¿Niño o niña?

Puede que no lo sepas, pero las sandías tienen género. Las sandías chico tienen una forma más alargada. Las sandías de las niñas son más redondas. Se cree que la primera opción es más aguada, mientras que la segunda es más dulce.
El tamaño

Cuando se trata de tamaño, mucha gente piensa que cuanto más grande, mejor. Después de todo, desea comprar un producto que dure mucho tiempo. Sin embargo, lo mejor es elegir una sandía de tamaño mediano. No demasiado grande, pero tampoco demasiado pequeño.
Cola

La cola de una sandía habla de su madurez. Si es verde, entonces la cosecha se cosechó temprano, la sandía no será muy sabrosa. Las colas secas y amarillas, por otro lado, son una buena señal.